
La sede de la Finalissima 2026 ha generado incertidumbre en los últimos días, aunque Catar se ha negado oficialmente a renunciar a su condición de anfitrión. El duelo entre España, campeona de Europa, y Argentina, campeona de Sudamérica, está programado para el 27 de marzo en el Estadio Lusail, pero la situación geopolítica en Oriente Medio puso el evento en duda.
Los ataques con misiles y las tensiones relacionadas con el conflicto con Irán provocaron el cierre del espacio aéreo catarí y la suspensión de varias actividades deportivas en el emirato. Ante este escenario, la UEFA y la CONMEBOL comenzaron a estudiar alternativas y varias ciudades fueron mencionadas como posibles sedes, entre ellas París, Roma, Londres, Miami y Madrid.
Sin embargo, la situación parece estabilizarse. Irán anunció la suspensión de sus bombardeos contra países vecinos y Catar ya ha reabierto parcialmente su espacio aéreo para vuelos de repatriación. Con una vuelta gradual a la normalidad y fuertes compromisos financieros en juego, la opción de mantener la Finalissima en Doha vuelve a ganar fuerza a menos de tres semanas del partido.








