Marcus Rashford se ha convertido en una de las grandes noticias de la temporada para el FC Barcelona, y el club azulgrana también lo ha sido para el delantero inglés. El extremo está firmando un curso sobresaliente como culé, con 12 goles y 10 asistencias, consolidándose como un arma letal al espacio y una amenaza constante a balón parado. Su impacto ha sido tan positivo que, según informa SPORT, el Barça tiene muy clara su intención de ejecutar la opción de compra de 30 millones de euros pactada con el Manchester United cuando finalice la temporada. Rashford, plenamente integrado desde el primer día, ha dejado claro dentro y fuera del campo que su deseo es seguir vistiendo de azulgrana y que este tramo final del curso será clave para sellar su continuidad.
El excelente rendimiento del inglés también deja en evidencia la controvertida gestión que hizo Rúben Amorim en el Manchester United, quien decidió apartarlo y señalarlo públicamente antes de ser destituido el pasado 5 de enero. Ahora, con Michael Carrick al frente del equipo hasta final de temporada, en Old Trafford vuelven a pensar en Rashford como una opción de futuro, aunque el jugador parece decidido a apostar por el Barça. Tal y como declaró en diciembre, su objetivo es quedarse y ayudar al equipo a ganar títulos, un escenario que contrasta con otros casos similares en Europa, como el de Jack Grealish en el Everton, cuya cesión desde el Manchester City no está teniendo el mismo impacto ni las mismas perspectivas de continuidad.









