La llegada de Rodri, considerado el mejor jugador del último Mundial, aportará un enorme salto de calidad al equipo dirigido por Hansi Flick. El Barcelona no tenía previsto inicialmente reforzar el centro del campo este verano, pero la oportunidad de fichar al español era demasiado buena para dejarla escapar. En las próximas horas, Rodrigo Hernández Cascante se convertirá en jugador azulgrana a cambio de unos 70 millones de euros. Además del impacto mediático y del golpe al Real Madrid, que parecía tener al jugador como objetivo, se trata de una operación de enorme importancia deportiva.
Con Rodri, el Barça recuperará un auténtico ‘6’, una posición que no había vuelto a tener al mismo nivel desde la salida de Sergio Busquets. Su llegada puede ser incluso más importante desde el punto de vista defensivo que ofensivo. Una de las críticas hacia Hansi Flick ha sido su planteamiento en ocasiones demasiado arriesgado, con un equipo al que le cuesta controlar los partidos y que sufre cuando el rival aumenta la presión. Rodri puede ofrecer mayor equilibrio delante de la defensa gracias a su extraordinaria colocación y capacidad para leer las jugadas. La defensa azulgrana debería quedar mucho mejor protegida.
El centrocampista de 30 años también aportará una enorme dosis de experiencia a un equipo joven. Rodri tiene además ese carácter competitivo y cierta picardía que pueden resultar determinantes en los grandes partidos. Con el balón, su influencia también será enorme: puede darle al Barcelona mayor control, favorecer el juego de posición y recuperar algunos rasgos del estilo tradicional azulgrana. Su conexión con futbolistas como Pedri y Dani Olmo también podría facilitar su adaptación, ya que conoce perfectamente sus características por haber compartido vestuario con ellos en la selección española.
Además, su presencia permitirá liberar a jugadores como Pedri de algunas responsabilidades defensivas y hacer que jueguen más cerca del área rival. Pero la influencia de Rodri no se limitará al terreno de juego. La dirección del Barça también confía en él para ayudar a formar y orientar a jóvenes como Marc Bernal (19 años), ejerciendo un papel de líder dentro del vestuario. Por todo ello, en Barcelona existen motivos de sobra para mirar con optimismo una temporada en la que la llegada del español podría transformar significativamente al equipo de Flick.









