En el punto álgido del caos provocado por el penalti a favor de Marruecos en la final de la Copa Africana de Naciones, Sadio Mané (33 años, 124 partidos internacionales y 52 goles) jugó un papel decisivo, aunque contra la tendencia inicial. Mientras los jugadores senegaleses abandonaban el campo a petición del entrenador para protestar por la decisión arbitral, el extremo de los Leones de la Teranga habló con Claude Le Roy en la banda en medio de una tensión extrema.
«El VAR no alertó al árbitro sobre el gol anulado a Senegal. Es esta injusticia la que denuncia el cuerpo técnico senegalés. ¿Qué nos aconseja hacer?», explicó Mané. La respuesta del exseleccionador fue clara: «En el fútbol, por desgracia, las injusticias suelen ocurrir. Dile a tus compañeros que vuelvan al campo y reanuden el partido». «Es la mejor solución».
Inmediatamente después, Mané se dirigió al vestuario para convencer a sus compañeros de que volvieran al partido, permitiendo que la final llegara a su fin. Un momento de liderazgo que permanecerá como uno de los puntos de inflexión silenciosos de esta extraordinaria noche.









