Mohamed Salah fue protagonista absoluto tras la clasificación de Egipto a los octavos de final del Mundial 2026, en un duelo intenso ante Australia que se resolvió en la tanda de penaltis (4-2 tras 1-1). El capitán egipcio fue elegido MVP del partido y volvió a emocionar con sus declaraciones, marcadas por un fuerte componente personal tras un año complicado.
El delantero, que recientemente dejó el Liverpool y actualmente está sin equipo, reconoció la carga emocional que ha arrastrado en los últimos meses. “He llorado mucho este año, como al dejar el Liverpool, pero ahora disfruto de este momento. Estamos haciendo historia y queremos seguir”, afirmó, visiblemente emocionado tras el triunfo que mantiene vivo el sueño egipcio en el torneo.
En lo deportivo, Salah también tuvo un papel decisivo al transformar con sangre fría su penalti en la tanda, ejecutándolo a lo Panenka. El atacante añadió que el equipo no sabe hasta dónde podrá llegar, pero que afronta el resto del Mundial con ambición. Egipto, que venía de duras eliminaciones por penaltis en torneos recientes, rompe así una dinámica negativa y se instala entre las selecciones revelación del campeonato.









