¿Salud o dinero? La batalla por el polémico inicio de la Liga española, los derechos televisivos y el extraño comienzo del campeonato

La nueva temporada de La Liga vuelve a comenzar rodeada de polémica por un calendario que resulta difícil de entender. Una primera jornada que algunos equipos disputan después de la segunda, partidos repartidos durante cuatro o cinco días y, sobre todo, la ausencia de un gran duelo para abrir el campeonato. Desde hace varias temporadas, el inicio del fútbol español se ha convertido en un auténtico rompecabezas, en buena medida por las exigencias económicas y los intereses de las cadenas de televisión. Este año, además, la disputa del Mundial de 2026 ha complicado todavía más una planificación ya de por sí controvertida.

Alavés-Getafe será el partido inaugural de esta temporada, un encuentro que difícilmente puede considerarse un gran escaparate para presentar el campeonato. En años anteriores ocurrió algo similar con Girona-Rayo Vallecano, Athletic Club-Getafe o Almería-Rayo. La Liga defiende esta política argumentando que pretende conceder la misma importancia a todos los clubes, pero la explicación para que los grandes no sean los encargados de levantar el telón se encuentra también en el convenio colectivo del fútbol profesional español, que garantiza a los futbolistas un mínimo de tres semanas de vacaciones. La celebración del Mundial ha hecho todavía más difícil cuadrar las fechas.

Durante meses, La Liga y la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) mantuvieron una disputa por la fecha de inicio. LaLiga quería comenzar el fin de semana del 15 de agosto, mientras que el sindicato de jugadores defendía el 22 para garantizar un descanso suficiente y una preparación adecuada. Finalmente, un mediador aprobó en junio una solución particular: retrasar el debut de aquellos equipos que tuvieran al menos un futbolista en las semifinales del Mundial. La medida afecta a buena parte de los principales clubes españoles, entre ellos Barcelona, Real Madrid, Atlético de Madrid, Athletic Club, Real Sociedad, Betis y Celta de Vigo. Por eso algunos disputarán su primera jornada después de haber jugado ya la segunda.

El Atlético de Madrid, sin embargo, optó por una alternativa diferente. El conjunto rojiblanco decidió comenzar antes para repartir sus tres primeros encuentros en diez días en lugar de concentrarlos en apenas una semana. El Betis, en cambio, prefirió disponer de una pretemporada más larga. El resultado es un calendario poco habitual, con equipos que empiezan en fechas diferentes y una primera jornada que no se disputa de manera uniforme. La Liga argumenta además que las altas temperaturas del verano justifican repartir los partidos en diferentes días y horarios para proteger a los futbolistas.

Pero para David Aganzo, presidente de AFE, el problema es mucho más profundo. El dirigente sostiene que detrás de esta programación existe principalmente un interés económico. Según Aganzo, La Liga habría alcanzado acuerdos contractuales con sus operadores de televisión para garantizar que se disputen al menos tres jornadas durante el mes de agosto. La intención sería comenzar cuanto antes a generar audiencias y conseguir que los aficionados se abonen a las plataformas desde el inicio de la temporada. Roberto Jiménez, responsable del área encargada del calendario, reconoce que los acuerdos con los operadores son fundamentales para la viabilidad económica y el crecimiento de La Liga y de sus clubes.

La televisión también explica por qué las primeras jornadas se distribuyen durante tantos días. Para los medios de comunicación y las plataformas de pago, adelantar el campeonato representa una oportunidad para aumentar sus audiencias y sus ingresos. Los bares, por ejemplo, pagan importantes cantidades por los derechos para emitir los partidos, mientras que los aficionados españoles parecen aceptar con cierta indiferencia esta peculiar organización. Muchos pasan sus vacaciones fuera de casa, pero siguen los encuentros desde sus teléfonos y tabletas. Como resumió un aficionado del Real Madrid: para buena parte de los seguidores, «La Liga no empieza realmente hasta que juegan el Real Madrid y el Barcelona». Entre descanso, calor, televisión y millones de euros, el fútbol español vuelve a comenzar con un calendario tan polémico como peculiar.