
Sergio Ramos encara el momento decisivo en su intento de adquirir el Sevilla FC. El central, junto al grupo inversor First Eleven Capital, ya ha completado la fase de Due Diligence, por lo que conoce en detalle la situación económica del club y está en disposición de presentar una oferta definitiva.
Sin embargo, la operación sigue condicionada por el futuro deportivo del equipo. A solo tres puntos del descenso y tras el cambio en el banquillo —con la llegada de Matías Almeyda por Luis García—, la categoría en la que compita el Sevilla la próxima temporada influirá directamente en el precio de la compra. Mientras tanto, las negociaciones permanecen en pausa a la espera de acontecimientos.
El grupo comprador asegura contar con financiación suficiente, con una inversión estimada entre 300 y 450 millones de euros. Aun así, las familias propietarias exigen garantías concretas antes de cerrar el acuerdo. Además de la adquisición de acciones —que podría otorgar a Ramos más del 70% del club—, será necesaria una ampliación de capital cercana a los 100 millones para sanear las cuentas de la entidad.








