Tensión en Anfield: Mohamed Salah pierde protagonismo y reabre el debate sobre su continuidad

Estoy muy, muy decepcionado. He hecho muchísimo por este club a lo largo de los años, y especialmente la temporada pasada. Ahora estoy en el banquillo y no sé por qué. Siento que el club me echó por la borda. Así me siento. Tengo muy claro que alguien quería que yo asumiera toda la culpa. El pasado 6 de diciembre, Mohamed Salah llegó a la zona mixta tras un partido contra el Leeds, un encuentro que no había disputado desde que se quedó en el banquillo, y lanzó un duro ataque contra el Liverpool. Decepcionado por ser suplente y sintiéndose convertido en el chivo expiatorio de los malos resultados, no dudó en echar leña al fuego, incluso amenazando con marcharse durante el mercado de fichajes de invierno.

La situación se ha calmado poco a poco, y el viaje a la Copa Africana de Naciones le ha permitido tomarse un respiro. Prueba de que el ambiente vuelve a ser acogedor para Salah en el Liverpool, su entrenador, Arne Slot, le ha dado la titularidad a su regreso. De vuelta a los entrenamientos el martes, el egipcio de 33 años fue titular en el partido contra el Marsella. Y era evidente que aún no había recuperado su mejor forma. «La estrella del Liverpool es Szoboszlai, además de Salah», señaló la prensa inglesa al día siguiente del partido. Tras firmar una extensión de contrato de última hora la temporada pasada, Salah aún está lejos de su mejor momento, el que mostró la temporada anterior, cuando marcó 29 goles en la Premier League.

¿Arabia Saudí para salvar las apariencias? Menos involucrado en el juego, menos conectado con sus nuevos compañeros como Wirtz y Frimpong, el delantero ha sembrado dudas en la directiva del club. ¿Y si la extensión ofrecida fuera, al final, una mala idea? Afortunadamente, la Saudi Pro League podría salir al rescate de todos. De hecho, el Daily Telegraph informa que los clubes saudíes se preparan para lanzar otra ofensiva por la estrella egipcia, tras no haber conseguido ficharlo en los últimos años. Esto se debe en parte a que siguen interesados ​​en Salah (y también en Vinicius), y en parte a que perderán a varias estrellas al final de la temporada, con el vencimiento de los contratos de Mané, Fabinho y Benzema.

Necesitarán reconstruir sus plantillas e incorporar nuevas estrellas. Mohamed Salah es su máxima prioridad, a pesar de tener 33 años, y este posible traspaso podría ser beneficioso para todas las partes. El Liverpool recibiría una cantidad por el traspaso y no sería visto como el club desagradecido que lo despide, mientras que Salah se beneficiaría económicamente, al mantener el control de su propio futuro. Si bien se podría intentar un acuerdo ya en este mercado de fichajes de invierno para tantear el terreno, la decisión final podría llegar el próximo verano.