Jurrien Timber es consciente hoy de lo improbable que fue su participación en la última final de la Champions League. El defensa del Arsenal sufrió una lesión en la ingle contra el Everton en marzo y estuvo varias semanas de baja, pero finalmente consiguió recuperarse a tiempo para entrar en el terreno de juego frente al PSG, en Budapest.
“Estuve lesionado durante un total de 25 semanas, antes y después del Mundial. Sinceramente, solo me sentí bien durante la semana de la final de la Champions League. Fue un milagro que pudiera jugar”, reconoció el neerlandés en declaraciones recogidas por The Standard. A pesar de su regreso, Timber admitió que todavía estaba lejos de encontrarse en su mejor condición.
“Desde fuera, todo parecía ir bien. Pero sentía que no podía darlo todo”, explicó el jugador de 25 años, quien tuvo que afrontar posteriormente otra dura consecuencia de su prolongada recuperación: quedarse fuera del Mundial con la selección de Países Bajos.
“Dejar atrás a mi hermano y a los demás fue un duro golpe”, relató Timber, quien había trabajado durante dos meses con el objetivo de disputar la final europea. Tras aquella decepción, reconoció que necesitó desconectarse y tomarse un tiempo. Desde entonces, ha vuelto a jugar con el Arsenal, primero contra el Sunderland y posteriormente como titular ante el Brighton, seis meses después de su anterior titularidad. Ya de regreso con Países Bajos, su carga de trabajo continúa siendo controlada y el martes no participó en el entrenamiento colectivo.









