El Real Madrid sigue planificando su futuro, pero la renovación de Vinicius Jr. continúa siendo uno de los asuntos más delicados en las oficinas de Valdebebas. A pesar de que el brasileño tiene contrato hasta junio de 2027 y ha transmitido tranquilidad en público, las negociaciones no avanzan como esperaba el club, analizó el medio informativo Defensa Central.
Desde el entorno del jugador se niega que exista un acuerdo cerrado, una versión que tampoco es confirmada por el propio Real Madrid. Según diversas fuentes, las conversaciones llevan meses estancadas y no se han producido avances significativos desde el pasado verano, lo que mantiene la incertidumbre sobre su continuidad a largo plazo.
El principal punto de fricción es económico. Vinicius aspira a un paquete cercano a los 30 millones de euros, que incluiría salario, bonus por objetivos y una prima de renovación. Este último concepto es el que genera mayor conflicto, ya que supone una diferencia considerable entre las posturas de ambas partes.
Florentino Pérez, firme en su política, se niega a aceptar esa prima por considerarla un precedente peligroso dentro del club. La directiva entiende que ceder en este punto podría abrir la puerta a futuras exigencias similares por parte de otros jugadores, algo que históricamente ha intentado evitar.
Además, en el seno del club existen dudas sobre si el rendimiento reciente del extremo justifica sus demandas económicas. Algunos dirigentes consideran que su nivel no ha estado a la altura en los últimos tiempos y que concederle mayor peso contractual podría reforzar una posición de poder ya significativa dentro del vestuario.
Este debate también se extiende al plano deportivo y de liderazgo. Voces autorizadas del entorno futbolístico han señalado episodios recientes como ejemplo de una influencia creciente del jugador. Mientras tanto, el Real Madrid se enfrenta a una decisión clave: mantener su línea firme o ceder para asegurar la continuidad de una de sus grandes estrellas.









