Warren Zaïre-Emery dejó claro que está dispuesto a jugar en cualquier posición que le pida su entrenador. El joven internacional francés destacó que su versatilidad es una ventaja tanto para él como para el equipo, especialmente en un fútbol cada vez más exigente desde el punto de vista táctico.
El mediocampista del Paris Saint-Germain ya ha demostrado esa capacidad de adaptación en varias ocasiones. Durante la ausencia de Achraf Hakimi, incluso actuó como lateral derecho, cumpliendo con solvencia una función alejada de su posición habitual en el centro del campo.
«Cuando puedes jugar en varias posiciones, siempre es mejor. Para uno mismo, pero también para el entrenador y el equipo. No importa el puesto, disfruto jugando al fútbol. En el club tengo esa libertad de moverme por diferentes zonas. El entrenador incluso me puso de lateral izquierdo en un entrenamiento y no tuve ningún problema. Si quieren ponerme de portero, lo haré con gusto», afirmó entre risas en rueda de prensa.








