Aunque Zinedine Zidane se convirtió en uno de los futbolistas más admirados de la historia, el actual seleccionador de Francia también tuvo un referente al que admiraba cuando apenas comenzaba a descubrir el mundo del fútbol. El exjugador del Real Madrid, campeón del mundo en 1998 y ganador de tres Champions League como entrenador, siempre ha reconocido que hubo un futbolista que despertó una fascinación especial en su infancia: Enzo Francescoli.
La admiración por el uruguayo nació cuando Zidane lo vio jugar con el Olympique de Marsella a finales de los años 80. En una entrevista con So Foot, el francés recordó aquel momento que marcó su vida: «Estaba en el estadio, lo vi y pensé: ‘Quiero ser Enzo Francescoli'». Para el joven Zizou, la elegancia, la técnica y la manera de interpretar el juego del mediapunta sudamericano representaban la perfección dentro del campo.
Zidane explicó que Francescoli no solo destacaba por sus goles y su talento, sino por la belleza con la que jugaba al fútbol. «Su forma de jugar, su clase, sus goles… era eficaz y bonito de ver. Era la elegancia», recordó el francés, quien llegó incluso a coleccionar grabaciones de sus partidos para estudiar a su gran ídolo. Esa influencia quedó reflejada años después en el estilo de juego del propio Zidane.
Curiosamente, Zidane colocó a Francescoli por encima de una figura mundial como Diego Maradona cuando hablaba de sus referentes personales. Aunque reconoció la grandeza del argentino y su Mundial de 1986, explicó que Maradona representaba algo que él nunca podría hacer, mientras que Francescoli simbolizaba el futbolista que él quería llegar a ser. Para Zidane, admirar al uruguayo tenía un valor especial porque veía en él la combinación perfecta entre talento, elegancia y romanticismo futbolístico.









