El FC Barcelona ha renovado a Andreas Christensen hasta junio de 2028, cerrando así las dudas sobre su futuro tras expirar su anterior contrato. El acuerdo, impulsado por la confianza de Hansi Flick y la dirección deportiva, ha sido posible también gracias a una rebaja salarial del central danés, que se adapta a la situación económica del club.
El nuevo contrato incluye, sin embargo, una cláusula relevante: el Barça podrá rescindir unilateralmente el último año de vinculación si Christensen no alcanza al menos el 30% de participación en los partidos oficiales durante la temporada 2026-27. En ese caso, el club tendría que pagar una compensación económica al jugador, lo que convierte el acuerdo en una fórmula flexible para ambas partes.
La medida está directamente vinculada al historial reciente de lesiones del defensa, que ha sufrido problemas de rodilla, tendón de Aquiles y molestias musculares en las últimas temporadas, limitando su continuidad. Pese a ello, Flick mantiene su confianza en él por su polivalencia y calidad en la salida de balón. Con la pretemporada a la vuelta de la esquina, Christensen afronta un curso clave para consolidarse en la rotación del equipo.









