Arbeloa reivindica su pasado en el Real Madrid para defenderse de las críticas

Álvaro Arbeloa atraviesa un complicado inicio de temporada al frente del Fulham, que todavía no ha conseguido ganar en la Premier League. El conjunto inglés cayó por 2-1 ante el Ipswich Town y, tras seis jornadas, ocupa el último puesto de la clasificación con apenas dos puntos, producto de dos empates. El nuevo tropiezo aumenta la presión sobre el técnico español, que llegó al club londinense el pasado verano después de su salida del Real Madrid. Pese a los malos resultados, Arbeloa aseguró que mantiene la tranquilidad y descartó que el temor a perder su puesto condicione su trabajo.

«Nunca me preocupo por mi puesto. No tengo miedo. No se puede ser entrenador si se siente miedo. Hay que trabajar, tomar decisiones y transmitir confianza a los jugadores», declaró el entrenador tras la derrota. Arbeloa también defendió algunos aspectos del rendimiento de sus futbolistas y reconoció que la situación no resulta sencilla para el grupo. Sin embargo, insistió en que la prioridad debe ser sacar al Fulham de la zona baja de la tabla y empezar a sumar puntos cuanto antes, en lugar de centrar la atención en su continuidad. «No se trata de mi puesto, sino del futuro del Fulham. Eso es lo más importante. Es cierto que solo llevamos seis partidos, pero necesitamos puntos», añadió.

Lejos de mostrarse intimidado por las críticas, el preparador español reivindicó su experiencia en el fútbol de máxima exigencia y aseguró que está acostumbrado a convivir con la presión desde muy joven. «Quizás no me conozcáis, pero he jugado en el mejor equipo del mundo. He entrenado al mejor equipo del mundo», afirmó, en referencia a su trayectoria vinculada al Real Madrid. Arbeloa considera que esa experiencia le ha permitido desarrollar la fortaleza necesaria para afrontar el difícil desafío que tiene por delante en Inglaterra. Ahora, su principal objetivo será transformar sus convicciones en resultados para evitar que el Fulham siga hundido en la clasificación.