El Paris Saint-Germain derrotó al FC Barcelona (4-2) este martes en el Parque de los Príncipes, en un vibrante encuentro correspondiente a la tercera jornada de la fase liga de la Champions League. Los parisinos protagonizaron una gran remontada de sensaciones para imponerse a un conjunto azulgrana que nunca dejó de luchar.
Desde el pitido inicial, el PSG salió con una presión asfixiante y estuvo cerca de adelantarse con un disparo lejano de Kvaratskhelia que se estrelló en el poste de Joan García. El Barcelona consiguió equilibrar poco a poco el encuentro, pero los locales sufrieron un contratiempo con la lesión muscular de Ousmane Dembélé, quien tuvo que abandonar el terreno de juego y fue sustituido por Ferran Torres. Ambos porteros comenzaron a destacar con intervenciones decisivas, hasta que Désiré Doué aprovechó una pérdida de balón de Lamine Yamal para abrir el marcador con un disparo desde fuera del área en el minuto 38 (1-0). Antes del descanso, Safonov evitó el empate ante Fermín López.
Tras la reanudación, Joan García mantuvo con vida al Barcelona con dos grandes intervenciones ante Achraf Hakimi y João Neves. Sin embargo, el conjunto catalán encontró el empate en el minuto 55 gracias a una potente definición de Espart (1-1). El PSG sufrió entonces las lesiones de Marquinhos y Kvaratskhelia, aunque continuó generando peligro. Después de que Ferran Torres estrellara un remate en el poste, Lucas Hernández adelantó nuevamente a los parisinos al cabecear un centro de Doué en el minuto 72 (2-1).
Cuando parecía que el PSG tenía el partido bajo control, Lamine Yamal apareció para demostrar su talento. El internacional español aprovechó un error de Warren Zaïre-Emery, lo superó con una gran acción individual y firmó el 2-2 con un potente disparo en el minuto 79. La reacción parisina fue inmediata: apenas dos minutos después, Vitinha recuperó la ventaja para los locales con una espectacular volea desde la frontal del área (3-2). Finalmente, Fabián Ruiz sentenció el encuentro en el minuto 86, culminando un centro de Hakimi para establecer el definitivo 4-2. Una victoria de prestigio para el PSG, que se impuso en una noche de fútbol ofensivo, lesiones y emociones hasta el final.









