Cherki estuvo a punto de no fichar por el City: en Inglaterra dudaban de su “mentalidad”

El fichaje de Rayan Cherki por el Manchester City pudo haber terminado de una manera muy diferente. El documental A Beautiful Obsession, emitido por Prime Video y centrado en los últimos años de Pep Guardiola en el conjunto inglés, ha desvelado que la incorporación del francés estuvo marcada por importantes dudas internas, especialmente relacionadas con su comportamiento y personalidad.

La dirección deportiva del City comenzó a buscar un futbolista capaz de asumir parte del protagonismo que dejaba Kevin De Bruyne tras su salida. Utilizando diferentes parámetros estadísticos, el club redujo una extensa lista de candidatos hasta encontrar perfiles similares al del centrocampista belga. Cherki apareció entre los nombres destacados, aunque su talento venía acompañado de una preocupación que generaba debate dentro de la entidad.

Hugo Viana, director deportivo del Manchester City, llegó a considerar que el exjugador del Lyon podía alcanzar un nivel similar al de De Bruyne en aproximadamente dos años. Sin embargo, inmediatamente apareció el gran interrogante: su mentalidad. Ferran Soriano, director ejecutivo del club, explicó que existía una percepción generalizada de que Cherki podía ser un jugador “caótico”, una reputación que había adquirido durante sus primeros años en Francia.

Antes de tomar una decisión definitiva, el City decidió investigar más a fondo. Soriano aseguró que consultaron a varios entrenadores que habían trabajado con el futbolista y que solamente uno ofreció referencias negativas, además de haberlo conocido cuando todavía era muy joven. Esa información llevó al club inglés a pensar que algunas de las críticas podían responder más a un mito que a la realidad del jugador.

Finalmente, la oportunidad de mercado terminó inclinando la balanza. El City consideraba que Cherki estaba siendo infravalorado y que, si esperaba demasiado, otros grandes clubes podían entrar en la puja. La operación se cerró por algo más de 40 millones de euros y, un año después, el rendimiento del francés parece haber despejado aquellas dudas: 10 goles y 15 asistencias en 52 partidos, además de dos títulos nacionales. Incluso Guardiola bromeó con él después de su gran actuación ante España: “Has jugado demasiado bien, ahora tenemos que pagar 10 millones más”.