Mariano Díaz ha comenzado la temporada dispuesto a dejar atrás los altibajos que marcaron sus últimos años. El delantero del Alavés suma dos goles y dos asistencias en las dos primeras jornadas, participando directamente en cuatro tantos en apenas una hora sobre el terreno de juego. Su rendimiento ha contribuido al buen inicio del conjunto vitoriano, que acumula cuatro puntos de seis y afronta con optimismo la lucha por la permanencia.
El cambio resulta especialmente llamativo después de un último curso complicado. Tras varios años con escaso protagonismo en el Real Madrid y posteriormente en el Sevilla, Mariano tampoco encontró continuidad en Vitoria. La situación llegó a complicarse tras un enfrentamiento con Eduardo Coudet, que terminó apartándolo del equipo. Con la llegada de Quique Sánchez Flores recuperó su lugar en el grupo, aunque apenas disputó seis minutos entre marzo y mayo. Ahora, el técnico confía plenamente en recuperar su mejor versión.
Manolo Romero, antiguo ojeador del Real Madrid que participó en su llegada al club blanco, considera que el atacante todavía puede alcanzar grandes objetivos si consigue mantener su actual estado. “Cuando está centrado, cuando está bien físicamente y bien mentalmente, es como para ir a la Selección”, sostiene. El gran interrogante continúa siendo su historial de lesiones, aunque en Vitoria destacan especialmente el cambio de actitud y la intensidad que está mostrando desde el inicio de esta campaña.
El Alavés, mientras tanto, combina ilusión y cautela. Mariano todavía parte habitualmente desde el banquillo, pero su impacto está siendo inmediato: marcó ante el Getafe con un espectacular disparo desde fuera del área y volvió a aparecer contra el Rayo después de recuperar un balón y definir con calidad. Ante el Villarreal podría recibir su primera titularidad, mientras Quique Sánchez Flores le pide que aproveche este momento y la afición intenta dejar atrás los episodios del pasado para ayudarle a consolidarse como una pieza importante del equipo.









