Deco cambia las reglas del juego en el Barcelona con su particular modelo de gestión

Deco ha convertido su etapa como director deportivo del Barcelona en una apuesta por el fútbol de sensaciones, el conocimiento del vestuario y la experiencia acumulada durante sus años como jugador. Desde que asumió el cargo en 2023 con amplios poderes, el portugués ha ido construyendo una estructura basada en la confianza y en mantener un bloque competitivo alrededor de los jóvenes talentos de La Masia. Su gestión también ha buscado reforzar el componente humano del equipo, apostando por futbolistas capaces de aportar dentro del campo y ejercer influencia positiva en el vestuario.

En el apartado de fichajes, Deco ha combinado grandes operaciones con movimientos destinados a proteger el futuro del club. Algunas apuestas no funcionaron, como Vitor Roque, mientras que otras, como Dani Olmo o Joan García, han tenido un impacto mucho más positivo. Además, el Barça ha empezado a modificar su estrategia con los jóvenes, permitiendo determinadas salidas mientras mantiene control sobre su evolución. Con una estructura de scouting más definida y nuevas inversiones en talento, Deco ha consolidado su propia manera de trabajar: menos exposición, más confianza en su criterio y una planificación que busca mantener competitivo al Barcelona tanto en el presente como en los próximos años.