Enzo Fernández encontró alivio con su traspaso al Manchester City por 145 millones de euros, aunque el movimiento se concretó en los últimos instantes del mercado. El argentino llevaba semanas presionando para salir del Chelsea y, según The Telegraph, llegó a presentar dos solicitudes formales de transferencia durante el verano. En una de ellas, incluso habría asegurado que ya no mantenía relación con ninguno de sus compañeros de Stamford Bridge.
El distanciamiento con el vestuario quedó reflejado en varios episodios. Ningún jugador del Chelsea le dedicó un mensaje de despedida en redes sociales y, durante una sesión de entrenamiento publicada en verano, apareció apartado del resto y sin sonreír. Además, sus declaraciones públicas sobre su deseo de marcharse, después de la eliminación ante el PSG en la Champions League, deterioraron todavía más la relación con el club. Incluso fue sancionado con dos partidos tras afirmar que algún día quería vivir en Madrid y, pocos días después, viajó a la capital española.
Con el paso de los meses, Fernández fue perdiendo apoyos dentro del Chelsea, aunque el club siguió protegiéndolo pese a sus diferentes polémicas desde su llegada procedente del Benfica en 2023. Finalmente, la entidad londinense aceptó su salida, pero solo después de conseguir una cifra récord de 145 millones de euros, la mayor pagada por un jugador en la historia de la Premier League. De esta manera, el Chelsea obtuvo una importante compensación económica y Fernández logró finalmente el cambio de aires que llevaba meses buscando.






