Éric Cantona, el factor humano

Son tan humanos, vigorosos, los recursos del volcánico Éric Cantona fuera del campo que verle en acción como actor vale la maratón de Recursos inhumanos, serie brutal (y no muy sonada) que enfrenta, en Netflix, el drama del paro más allá de los 50.

Construida sobre una novela de Pierre Lamaitre, el thriller capitaneado por un exjefe de recursos humanos (Cantona) que pelea contra su fecha de caducidad se estrena cuando se cumplen 25 años de la patada del exfutbolista a un aficionado del Crystal Palace. Recursos inhumanos comienza con un simulacro de secuestro que da un giro para ponernos contra las cuerdas y evidenciar la falta de escrúpulos del ejecutivo voraz, embrionario en lo ético pero sobradamente preparado para rebasar, sin que se le mueva un pelo, los límites.

Es el peligro de la empresa en manos de quienes no miden las consecuencias de una falta personal, o de una selección que aísle el factor humano. Y el peligro de enfrentarse a una barbarie en traje. El as de la serie es el factor humano de Cantona, con su complexión expresiva, dinamita emocional. La suya en cine es una patada hechizante que uno, como espectador, no puede dejar de mirar.

¿Quién es el más preparado para resistir la presión? El punto de partida es bueno, pero lo mejor llega en una sucesión de pases de guion que nos van encarcelando, que nos retienen ahí, en los recursos humanos y la voz en off de Cantona como si fuese el comentarista derrotado y genial de su vida. Qué partidazo.

Fuente: lavozdegalicia.es

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