La clasificación de Francia a los cuartos de final del Mundial 2026, tras vencer 1-0 a Paraguay, quedó marcada por la polémica protagonizada por Kylian Mbappé. El delantero francés anotó el único gol del encuentro desde el punto de penalti, pero su comportamiento al finalizar el partido generó fuertes críticas y provocó tensión entre ambos equipos.
Según las imágenes difundidas tras el encuentro, el arquero paraguayo Orlando Gill intentó saludar a Mbappé una vez concluido el partido. Sin embargo, el atacante francés no respondió al gesto y continuó celebrando la clasificación, una actitud que fue interpretada por varios sectores como una falta de respeto y que desencadenó un intercambio de recriminaciones sobre el terreno de juego.
Uno de los más duros fue el exguardameta argentino Sergio Goycochea, quien cuestionó públicamente la actitud del capitán francés durante una transmisión televisiva. «La verdad que da pena esto de Mbappé. Entiendo el folclore del fútbol, pero no la forma de comportarse cuando el partido ya está decidido», afirmó, antes de advertir que este tipo de provocaciones pueden generar reacciones peligrosas dentro del campo.
La tensión ya se había vivido durante el desarrollo del encuentro, con varios cruces entre jugadores franceses y paraguayos. Tras el pitido final, la situación estuvo cerca de descontrolarse cuando Orlando Gill lanzó el balón en dirección a Mbappé, obligando a futbolistas y miembros de ambos cuerpos técnicos a intervenir para evitar una confrontación mayor.
Lejos de rebajar la polémica, Mbappé defendió la intensidad con la que afrontó el partido y respondió a las críticas asegurando que Francia también sabe competir en encuentros de máxima exigencia. Ahora, con siete goles en el torneo, el delantero centra su atención en el duelo de cuartos de final frente a Marruecos, aunque su actuación fuera del juego continúa generando debate.









