La aventura de Kevin De Bruyne en el Nápoles podría terminar mucho antes de lo previsto. El centrocampista belga, que llegó al conjunto italiano en el verano de 2025 procedente del Manchester City como uno de los grandes fichajes del mercado, no ha conseguido ofrecer la regularidad esperada. Aunque aterrizó como agente libre y con grandes expectativas, su adaptación al fútbol italiano ha resultado más complicada de lo imaginado.
Su primera campaña estuvo condicionada por una grave lesión muscular sufrida en octubre de 2025, que le impidió mostrar su mejor versión. A ese problema físico también se sumó una relación complicada con el entonces entrenador Antonio Conte. Esta temporada, bajo las órdenes de Massimiliano Allegri, el rendimiento del futbolista había mostrado cierta mejoría, pero ahora han aparecido nuevos obstáculos.
Según publica el diario italiano Il Mattino, algunos desacuerdos entre De Bruyne y determinados integrantes del vestuario estarían generando un ambiente complicado. Esta situación podría acelerar una separación entre el jugador y la entidad napolitana durante el próximo mercado de enero, pese a que su contrato tiene vigencia hasta junio de 2027.
La posible salida también estaría relacionada con las necesidades deportivas y económicas del Nápoles. El equipo atraviesa dificultades tanto en la Serie A como en las competiciones europeas y necesita reforzar varias posiciones para corregir las carencias de su plantilla. Por ello, la directiva estaría valorando la conveniencia de mantener al internacional belga hasta el final de su contrato o negociar una salida anticipada. Incluso se habla de la posibilidad de alcanzar un acuerdo entre ambas partes para facilitar su marcha en invierno.









