Las declaraciones de Kylian Mbappé tras el encuentro entre el Real Madrid y el Oviedo han abierto un nuevo foco de tensión en el club blanco. El delantero francés aseguró que no fue titular porque Álvaro Arbeloa le comunicó que actualmente es el cuarto atacante de la plantilla, por detrás de Franco Mastantuono, Vinícius Júnior y Gonzalo. Además, Mbappé cuestionó públicamente la decisión del club de relevar a Xabi Alonso y apostar por Arbeloa como entrenador del primer equipo, dice Mundo Deportivo.
En el Real Madrid consideran que estas palabras podrían encajar dentro de las infracciones graves contempladas en el convenio colectivo entre la AFE y LaLiga. El texto recoge sanciones para aquellos futbolistas que realicen declaraciones injuriosas o maliciosas contra el club, sus directivos, entrenadores o compañeros, siempre que excedan los límites del derecho a la crítica y la libertad de expresión.
Si el club decidiera actuar disciplinariamente, Mbappé podría enfrentarse a una suspensión de empleo y sueldo de entre dos y diez días, en función de la gravedad de los hechos y de las circunstancias que se valoren internamente. Esta medida sería una de las opciones previstas para este tipo de conductas dentro del marco laboral del fútbol profesional español.
Además de la posible suspensión, el delantero también se expone a una importante sanción económica. Teniendo en cuenta su salario anual bruto, estimado en 30 millones de euros, la multa podría superar los 100.000 euros. Según los cálculos basados en el convenio vigente, el importe máximo rondaría los 103.000 euros, una cifra que refleja la seriedad con la que el club podría abordar este nuevo episodio de conflicto interno.









