Fernando Morientes puso el foco en Dean Huijsen durante el duelo entre el Real Madrid y el Betis y destacó el papel que está adquiriendo el central en la construcción del juego. Para el exdelantero madridista, el conjunto verdiblanco tenía muy claro que debía impedir que el hispano-neerlandés pudiera iniciar cómodamente las jugadas desde la defensa.
Según explicó Morientes en Movistar, la presión del Betis estaba orientada a permitir que Ibrahima Konaté tuviera mayor protagonismo con el balón, mientras se dificultaba la participación de Huijsen. El exjugador considera que esta estrategia demuestra la importancia que el joven defensor está alcanzando dentro del esquema de José Mourinho, especialmente por su capacidad para encontrar soluciones desde atrás.
Morientes también analizó el crecimiento de Arda Güler y su influencia en el funcionamiento ofensivo del equipo. El turco está disfrutando de una mayor libertad para moverse entre líneas y aparecer por diferentes zonas del campo, una situación que, a juicio del exmadridista, dificulta enormemente las tareas defensivas de los rivales.
No obstante, no todo fueron elogios. Morientes señaló a Vinicius como uno de los futbolistas que menos pudo marcar diferencias frente al Betis. El brasileño tuvo dificultades para encontrar espacios y superar a Bellerín, que consiguió limitar sus habituales arrancadas y acciones individuales por la banda.
Para Morientes, Huijsen y Güler representan dos piezas jóvenes que pueden adquirir un enorme peso en el proyecto madridista durante los próximos años. Mientras el central comienza a convertirse en una referencia para sacar el balón desde la defensa, Güler gana protagonismo en la creación. En contraste, Vinicius tendrá que recuperar su capacidad para desequilibrar en el uno contra uno si quiere volver a ser determinante.









