La selección de Francia atraviesa un momento de profunda tristeza tras el fallecimiento de la madre del seleccionador Didier Deschamps la semana pasada. Sin embargo, el técnico cuenta con el respaldo total de su plantilla, que busca acompañarlo en este difícil proceso.
El centrocampista Adrien Rabiot explicó que el grupo quedó impactado cuando Deschamps les comunicó la noticia y tuvo que abandonar temporalmente la concentración. «Fue un momento muy complicado. Hubo un gran impacto, pero estamos contentos de tenerlo de vuelta con nosotros», comentó el jugador del Milan ante los medios.
Rabiot reconoció que no es fácil afrontar un duelo en plena competición, aunque destacó la actitud del entrenador. «Ha regresado con muchas ganas de hacer las cosas bien y de llegar lo más lejos posible. Eso también puede ayudarle a sobrellevar este momento y a distraerse un poco. Está muy afectado, pero intenta demostrarlo lo menos posible para no influir en el grupo», señaló.
El internacional francés aseguró que todo el vestuario está unido alrededor de Deschamps y quiere brindarle fuerzas en estos momentos difíciles. Además, los Bleus afrontarán con una motivación especial el duelo de dieciseisavos de final del Mundial 2026 frente a Suecia, con el deseo de regalarle una alegría a su seleccionador.









