Los numerosos incidentes racistas registrados alrededor de los partidos del Olympique de Lyon han encendido las alarmas de Sidney Govou. El exdelantero del conjunto francés reconoció, en una entrevista concedida a Le Progrès, que la situación le preocupa hasta el punto de no querer que su hijo asista a los encuentros del equipo en las gradas del Groupama Stadium.
«Mi hijo nació en Lyon, es aficionado del OL y es mestizo. En varias ocasiones me ha pedido ir a ver un partido en las gradas y le he dicho que no, naturalmente. No es normal que tenga que negarme a que vaya porque tengo miedo de que sufra actos racistas simplemente por ser mestizo», explicó Govou.
El exfutbolista considera que el problema ha adquirido una dimensión especialmente preocupante en Lyon y reclama una intervención de las autoridades. «En Lyon, creo que esto está demasiado presente. Hay que actuar rápidamente con el Estado porque esto va más allá del fútbol», advirtió.









