Hatem Ben Arfa fue uno de los grandes talentos de la llamada “generación del 87”, junto a jugadores como Karim Benzema, Samir Nasri y Jérémy Ménez. Sin embargo, su carrera no alcanzó todo el potencial que muchos esperaban debido, entre otras cosas, a sus problemas de actitud. Desde sus primeros años en el Olympique de Lyon, el atacante francés ya había protagonizado episodios polémicos, incluido un recordado enfrentamiento con su compañero Sébastien Squillaci.
César Delgado, quien jugó en el Lyon entre 2008 y 2011, recordó a principios de este año cómo se produjo aquella pelea. “Fue después de un entrenamiento, en marzo de 2008. Sébastien Squillaci y Hatem Ben Arfa comenzaron a discutir en el campo. Cuando llegaron al vestuario, cada uno estaba por su lado, pero continuaban insultándose. La tensión era enorme y, de repente, todo terminó en golpes de puño”, relató el argentino. Rémy Vercoutre y otro jugador tuvieron que intervenir para separarlos.
El propio Vercoutre ofreció años atrás una versión todavía más contundente del episodio. “Vi a Hatem Ben Arfa faltarle el respeto a Toto Squillaci y hablarle muy mal. Toto entró al vestuario furioso y tomó su teléfono para hablar con su hermano e intentar calmarse. Hatem llegó y volvió a encender la situación. Entonces Toto metió a Hatem en el armario. Lo destrozó, como debía. Fue violento”, recordó el antiguo portero del Lyon.
Squillaci también explicó en 2020 que todo había comenzado unos minutos antes, durante un entrenamiento, tras un “contacto un poco fuerte”. Ben Arfa se lo tomó mal y tuvo palabras muy duras con su compañero. Después de la sesión, la discusión terminó llegando a las manos. Sin embargo, el defensor aseguró que el conflicto no duró para siempre y que, semanas después, Ben Arfa se acercó para disculparse.
“Hatem es alguien bastante impulsivo y en aquel momento era joven. Hay límites que no se deben superar, y él los superó, pero fue un error. Ya no existe ningún problema”, explicó Squillaci. Aquel incidente terminó convirtiéndose en uno de los episodios que alimentaron la controvertida reputación de Ben Arfa, una imagen de jugador impulsivo que lo acompañó durante buena parte de su carrera, hasta su última aventura profesional en el Lille en 2022.









