La primera titularidad de Diomande con el Real Madrid no tuvo el impacto esperado. El futbolista marfileño, que llegó este verano al Santiago Bernabéu por 125 millones de euros, inició el encuentro frente al Rayo Vallecano y permaneció 75 minutos sobre el terreno de juego, pero su presencia fue discreta durante buena parte del partido. De acuerdo con los datos de Opta, registró 46 intervenciones y apenas consiguió hacerse notar en las acciones ofensivas. Intentó tres centros, cifra que lo situó como el segundo madridista que más buscó esta vía, aunque Arda Güler, pese a disputar únicamente 23 minutos, llegó a cinco. Diomande también generó dos ocasiones y probó suerte con un disparo que no encontró los tres palos, mientras que en el uno contra uno mostró mejores sensaciones al completar tres de los cuatro regates que intentó.
Las estadísticas ayudan a explicar una actuación en la que el fichaje más caro de la historia del club tuvo dificultades para asumir un papel protagonista. José Mourinho, sin embargo, pidió paciencia con el nuevo jugador y destacó que su adaptación al fútbol europeo todavía está en proceso. El técnico portugués señaló que Diomande cuenta con poca experiencia en el máximo nivel continental y que todavía debe mejorar especialmente en el apartado táctico. Mientras el marfileño continúa su proceso de aprendizaje, la irrupción de Arda Güler parece estar complicándole la pelea por un puesto en el once inicial. El turco volvió a dejar buenas sensaciones ante el Rayo y, con actuaciones como esta, gana argumentos para seguir teniendo un papel cada vez más importante en el equipo.









